Memoria "Capitulo V"
Desperté en medio de la noche tras un sueño extraño: Una mujer con los mismos ojos de Elliot, la sostenía entre los brazos, parecían entenderse. Pero eso no fue lo que más me impactó, el hecho de cómo su belleza me turbaba más que otra, me enloquecía y su rostro, su rostro algo en mi interior revolvía al pensar nuevamente en él.
Me levante sudoroso necesitaba asearme un poco. Elliot dormía plácidamente entre dos libros abiertos.
Un suave tamborileo interrumpió mis acciones, me apoye en la ventana para verlas caer, llovía.
-Si que ha tenido razón este hombre- musité al percatarme del cielo totalmente encapotado.
Inhale el fuerte olor a tierra húmeda, a campo y decidí que era momento de salir a recorrer.
Investigue rincón tras rincón de la gran casona, algo en ella removía mis perdidas memorias: “Me encontraba en un pasillo con un balón lo golpeé y me llevo a una habitación a tres metros de donde me encontraba”. Al volver en mi estaba en la biblioteca
.
-Igual que lo que acabo de ver- dije en voz baja, asombrado.
Me entretuve leyendo los títulos y autores de los libros, deben haber pasado horas ya que una tímida luz se abría paso por las nubes. Sonreí, sería un espectacular día nublado, escapar del sol de vez en cuando hacia bien. Seguía dando vuelta por la biblioteca y un libro me llamo la atención Orgullo y Prejuicio de Austen, por más que pensaba no entraba en mi cabeza el por qué aquel libro me llamo la atención, no recordaba haberlo leído y jamás me había interesado demasiado, lo tome y al abrirlo un pergamino doblado se escapo de él. Lo abrí, era un dibujo de una muchacha, que tenía un parecido notable a la mujer de mi sueño. Y un escrito salía al lado:
“Hay historias de nunca acabar... y la memoria es a veces, aquella que te ayuda a perder, perder gran parte de ti... por eso con carbón o pincel en los dedos, es mi forma de retratarlos”
Tuyo
-Claude
Me quede estupefacto, mis piernas tiritaban. Me desplome en el suelo. Sentí una vibración y calor a mi lado que se me acercaba y me acariciaba.
-Elliot- dije con voz quebrada, ella respondió con un maullido cálido, me acaricio el rostro con su costado y se acurruco en mi hombro.
La luz tenue comenzó a iluminar toda la habitación, se encontraba llena de polvo y sin ningún libro fuera de lugar, además del que saqué, como si nadie hubiese entrado hace años. Permanecí sentado en el suelo con el torso en un estante. La mirada se me quedo pegada en el atril algo escondido con una pintura a la mitad.
This entry was posted on miércoles, noviembre 18, 2009
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1 comentarios:
Creo que algo en mi mente ha hecho ¡click! No estoy segura, pero tengo ciertas sospechas, puedo estar bien o mal... ¿El viajero no será Claude y que por algún motivo ha perdido la memoria y ahora a vuelto al que fue su... hogar? ¿Esos deja vú no serán recuerdos? ¿Es esa la relación?... ¡Me dejas pensativa!
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