Ocho copas y un mostacho

Ocho copas de vino y sigo aqui sentado, un vaso de whisky lejos me distrae, moviendo inconciente sus hielos sobre el. Las luces estan bajas y yo sigo aqui, quizas que hora es, no voy a preguntar, no me quiero ir. Levanto la mano -Otra mas por favor- le guiño a la mesera, me sonrie distraida, casi sin gracia, pero solo una sonrisa basta para llenar mi mundo por un momento. Me agarro de la mesa, necesito orinar, mi baston cae al suelo, ¡Que suerte! caminaba una jovencita y me lo recogio Me acaricio el vigote y camino con torpeza hacia la puerta que dice: "Toilet". Abri la puerta, colgue mi baston en el lavamanos, me mire al espejo, -¡Oh vamos!, ¡Que rapido pasa el tiempo!- pase mis yemas sobre mi rostro ya trizado, acaricie lenta y suavemente la cicatriz en mi ojo, sobre mi parpado, sobre mi ojera, igual como lo hacia todas las noches. -Basura- patie el baston, se cayo al suelo, voltie desabotone mi pantalon y me puse a orinar, hoy dolia mas que antes, mas que ayer, mas que hace unos años y sobre todo mas que hace unas horas. No solia mirar como salia, pero ahora lo hice, -¡¿Roja?!-, me apoye en la muralla al frente, "Se que me quieres matar", sonrei de mediolado, me acerque al lavamanos y las refregue bajo el agua. Me mire al espejo una vez mas, me sonrei intentando parecer mas joven, no funciono, mi rostro se torcio otra vez. Recorde mi baston, suspire, tome mi cintura con una mano y con la otra buscaba torpemente llegar al viejo trozo de madera, casi lo alcanzaba. Las voces tras esa puerta tronaban mis oidos, el calor se agolpaba en mis sienes y la vena de la frente se abria camino entre las surcadas arrugas. Lo roce con el dedo indice -Vamos, solo dos centimetros... mas-, una gota de surdor embargaba mis gestos, los ojos se me tensaron, los pomulos se quebraron sobre la boca, el pecho me explota!. La mano automatica al corazon, presiona, presIoNa, PRESIONA!, mi cadera chillo al roce de la baldoza sucia y fria. Mis lentes volaron... esparciendo nieve por todos lados. El me amenzaba, me miraba a los ojos y sabia que queria lanzar esa vala. Mis piernas se recogieron, el gatillo estaba listo, el seguro alzado. Tenia que ser ahi. Siempre ha sido ahi... DONDE MUEREN LOS VALIENTES.
[Dame un baston... ahi podemos caminar los dos]
[Tick... Tock]
This entry was posted on miércoles, noviembre 11, 2009
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1 comentarios:
¡Al fin! xD
Que escrito más interesante, pero muere... ¿ahi? ¿sin más? ¿Ese es el lugar en donde mueren los valientes? El paso del tiempo es imposible de detener y cuando menos lo esperamos, ya estamos en el ocaso de la vida, queremos detener instantes, avanzar rapido otros, ideas contrapuestas, pero cuando menos nos damos cuenta... Todo a terminado. Un escrito para pensar =) Me gusto.
¡Besitos!
Mony
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