Recorde por un momento, por un segundo algo de mi perdida y efímera infancia. Todo era demasiado claro, demasiado real, palpable como si estuviese pasando ahora. Pero no lo era, sentía aun asi el suelo bajo mi espalda mi gata sobre mi vientre y mi bolso haciendo mas comoda la estancia de mi cabeza.

Personas pasaban, vi el rostro de mis padres, de tios, de familiares, de intentos de amigos, recordé como quise ayudar a mucha gente, como me aferre a otras tantas personas y como cada una de esas se iba marchando y alejando de mi lugar por motivos aparentemente mas importantes de lo que yo podría ser, aprendi a vivir solo, a jugar solo, a reir solo, ser yo y el mundo, la tierra, los arboles y los animales, no aferrarme a nada, no sentir mas. Ver las personas acercarse y yo no querer acercarme a ellas, todos eran efímeros, todos prometían cosas, “Estare siempre a tu lado” o ese tipo de cosas, sobre todo mis padres, pero un par de días luego, mágicamente marcharon y dentro de aquel recuerdo no veo que hayan vuelto, quisas es por eso que no recuerdo muchas cosas de mi pasado.

No sabia si era un gusto amargo o dulce lo que había dejado aquella visión, no sabia si me hacia feliz o me hacia falta el contacto humano, solo se que aquello no me dolia, pero había algo en mi interior que no estaba.

La luz que se colaba entremedio de las hojas comenzó a herirme los parpados y ojos, acerque una de mis manos para cubrirlos, llevándose con ella toda fugaz memoria. Me movi lentamente, intentando no despertar a Elliot.

La mañana era hermosa y no tenia muchas ganas de caminar en busca de lo que anduviese buscando, sino tan solo disfrutar de esta espectacular mañana.
La gata sobre mi falda comenzó a reacomodarse ronroneando y con uno que otro maullido entremedio, sus ojos aun no se separaban, debe haber sido larga la siesta. Sonrei. Le mire de nuevo y ahí se encontraban sus gigantes ojos grisaseos centellando frente a mi, acerco su rostro al mio y los juntó, como si me diese un beso de Buenos Dias. La aferre a mi pecho y acaricie su barriga, parecía algo familiar.

Sonrei y me recosté nuevamente, con ella apoyada a mi mejilla derecha; yo, haciéndole cariño en la espalda; ella, rodeando mi cabeza con su rabo.

Cerré los ojos e intente seguir recordando.


Safe Creative #1001125306922