Plaza Ñuñoa
Nos veniamos recien conociendo, y el helado que traíamos en las manos era la escusa perfecta para pasar un rato juntos. Nos sentamos cerca de la fuente en una de las bancas mas próximas a la 36municipalidad. Reimos, hablamos vanalidades, nos conocimos; pero hubo un momento en que nos silenciamos de la nada, el ambiente se podía cortar con cuchillo, no sabia que hacer y mi cabeza automáticamente se ladeo sobre su hombro, su rostro estaba mas cerca, el se movio dos centímetros, yo… otros dos, hasta que me tope con su respiración. Fue el mejor y mas nervioso beso que jamás había/he tenido. Y asi… todo comenzó. Hasta hoy, cada aniversario nos juntamos ese 10 de noviembre a detenernos entre los arboles y el rocio de la fuente, y volvemos, como si recién nos conociéramos, a darnos ese mismo beso.



Es el escrito que acabo de hacer para el concurso ciudadpropia.cl